viernes, 19 de noviembre de 2010

Puntos suspencivos

Quisiera encontrar entre todo, una forma de poderte hablar,
saber a quien ves, que sentis...

Entre toda esta vanalidad, he pensado como estas,
que haces y si aun reís como lo hacías conmigo... si aun te acordas de mi...

Aun tu ausencia me es extraña, no me acostumbro.
Considero que nos hizo falta conocernos más...

Me he preguntado si ahora tenes tu casa de ladrillo que siempre soñaste,
con la hamaca colgando posiblemente en un patio o quizá en la terraza...

Algún día, en esta vasta existencia, te quisiera volver a ver

jueves, 11 de noviembre de 2010

De estrellas

Entre estrellas falsas,

luces que iluminan imaginariamente el interior

y fuegos artificiales di el primer bocado.

Y como artificiales eran los fuegos,

artificial fue la sensación

domingo, 7 de noviembre de 2010

Maldiciones y otros tormentos

De pensamientos y vivencias,
de recuerdos y anécdotas,
de dolor y derrotas...

He llegado a creer
que este mundo y yo no cuadramos.
Hasta cuando tengo que esperar,
cuando llegará, cuando será mi oportunidad

domingo, 31 de octubre de 2010

De polvos, emociones y culpas

Emocionado desperté, sabía y tenía la certeza que iba a ser un encuentro distinto. era una típica mañana de enero, que desde temprana hora había iniciado para mi.

El teléfono repico su timbre, para anunciar la partida, el Sol no se asomaba con sus rayos aún, y nosotros abordamos un bus vacío y obscuro que lo iluminábamos con pequeñas llamaradas. De desayuno: panes, un jugo que simulaba naturaleza y el infaltable cigarro, como mesa: el bolsón con unos cuantos papeles arrugados y un cuaderno por si acaso debía anotar algo, de servilleta la manga del suéter.

Un amanecer naranja bañaba las calles, habíamos descendido y como primer movimiento el reabastecernos de más tabaco y de nuevo abordar un bus, este más poblado e iluminado; 6:30 marcaba el reloj. Me separe de mi compañero, para llegar a mi destino. Recorrí calles que no debía y di pasos de más, quizá por la misma emoción con la que había despertado, por nombrar a este sentir, diré que sabía que iba a tener un "encuentro de contrabando".

Al fin llegue, ella aguardaba con una toalla que coronaba su cabeza; un beso, un abrazo y un que bueno que veniste fueron la bienvenida. ¿Queres jugo?, me preguntó; accedí y en la cocina empezó el coqueteo, ella tenía la piel fresca y el cabello húmedo; de la cocina al sofá y del sofá al cuarto. Me dejé seducir sin oponer resistencia, me sentía cegado mientras podía observar. Caricias, un poco bruscas y por instinto alguna mordida.

De a poco la ropa se extinguió, y lo único que abrigaba a los desnudos cuerpos de la fría mañana de enero, era el calor tan jovial y apresurado. Emoción, dolor, inseguridad, placer y amor... quizá. Fue solo momento muy corto, lo justo, incompleto pero justo. Nos volvimos a vestir, ella evitando que la viera, hizó que volteara hacía la pared, pero espié; su espalda, su torso y un pecho al aire fue lo que logre a ver.

Me sentía molesto, no quería que ni me tocará, ella estaba dulce, tierna, como nunca lo había sido conmigo y como nunca lo fue. Un beso fue la despedida. Mi cuerpo se resentía y mi conciencia me disparaba sentimientos de culpa a quemarropa. Mi compañero de viaje y yo nos reencontramos, le conté desesperadamente lo sucedido, me dio tranquilidad el hablarle, de echo, solo el lo supo.

Con una sonrisa extendió un cigarro ya encendido; caminamos, escupí humo un par de veces, me serené. Habló: Fue tu primera vez, ¿verdad? Tranquilo, disfrutalo... yo sentí lo mismo que vos.

viernes, 15 de octubre de 2010

Prometo ya no será tan triste (3ra. entrada para vos)

Sabes papi, hoy me acorde de vos; bueno... siempre lo hago. Sos imborrable... (se me volvieron a llenar de lágrimas los ojos, lo siento...), escuchaba una canción que se llama Angel del cielo, de un tipo que se hace llamar Perrozompopo (se que hubieras dicho: "Y ese cerote quien pisados es..." adornado con una carcajada), y supe que no me has dejado, que vos seguis acá con nosotros, no como yo y otros muchos quisieramos, pero estas viejo... Prometí que no iba a ser tan triste esta entrada, y así va es, ahora... te llevo en mi corazón; las vivencias, sentimientos, locuras, gritadas y demás anécdotas, van a dejar de estar siendo leídas y escuchadas por todos... hasta que la persona idonea llegue...

Papi, no te deseo buen viaje, porqué hace mucho que llegaste, y se con fervor que te voy a volver a ver, no se cuando y tampoco como... pero se que nos vamos a reencontrar...

Te extraño...

Att.
Tu pitufo...

Yo soy yo

Texto gracias a un post de MAR

No soy un loco cualquiera... que así me vea la gente es otra cosa.... pero yo; yo soy GuiPo, con nahual Q'anil, con 3 hermanos, una madre increíble, un papá que tiene un piso de nubes y que desde el cielo tristemente me ve, una novia única, amigos que los puedo contar con los dedos de la mano y quizá uno de colado que lo cuento con los de los pies... y pues que más dire..... Yo soy yo... para la gente común y corriente un loco cualquiera pero para mi y para los que vemos distinto, Yo el Loco del Alejandro, el que vive, cree y sueña.

Desubicado, probablemente; incoherente, a veces; inmaduro, tal vez aunque no estoy de acuerdo.

Mi propia imagen no la puedo describir, pues soy emocionalmente inestable, hasta un poco bipolar diría yo, apasionado por la vida, niño por siempre, adulto a la fuerza del pasar del tiempo, huerfano a medias y con sentimientos de soledad, retraído y tímido, pero explosivo si se lo permite. Humano y dispuesto a brindar una mano amiga, una sonrisa sincera y una amistad verdadera. Alguien que hace un par de meses si le hubiesen preguntado que es lo que deseaba con la fuerza de su ser, hubiera sacado una lista kilométrica que hubiera sido encabezada y seguida entorno ella, y que en este momento fue sustituida por un solo segundo con su Gallardo Quijote al cual extraña con insolito sentimiento.

Ese soy yo, no un loco cualquiera, soy GuiPo de nahual Q'anil, con una familia de sangre y una propia que sueña tener.

viernes, 8 de octubre de 2010

Un loco cualquiera

Entre divagaciones recordó cuanto habían criticado de él, cuanto le habían reprochado su forma de ser. Entendió que no era igual que todos, que era distinto teniendo sobre entendido que en este planeta no hay dos seres que sean iguales, pero él era diferente de una forma única.

Recordó que lo llamaban:

Maldito: porqué la música que escuchaba dictaba sentencias de muerte, o quizá sueños eróticos o tal vez alguna escena fantástica. Inmaduro: por ver el mundo de una forma ajena a todas las demás. Irreverente: por el objetar y cuestionar de las cosas, por querer saber una razón y no dejarse manipular, simplemente por tener un criterio. Irrespetuoso: por decir la verdad y creer que el bien es el fundamento de todo. Irresponsable por dejar de hacer algo en contra de su voluntad y moral. Soñador: por creer que se puede hacer un mundo mejor sin la ignorante necesidad de dañar al prójimo. Iluso: por creer que el amor es más fuerte que cualquier situación, ser, sentimiento o cosa parecida sobre esta tierra. Lo llamaron de una y mil formas más, pero la tónica constante y perpetua en su acusar era tacharlo de LOCO. Decirle loco era significado no de demencia más bien de torpeza, considerarlo loco por ver hacía el cielo y meditar diciendo que perdía el tiempo, pero no sabían que apreciaba lo más valioso del existir... apreciaba su propio ser en un todo infinito.

Tomo en consideración el apelativo de loco, y lo adoptó como propio. Lo tomó con la convicción de que siendo loco, no es igual que las ovejas.

Yo también recordé que me han llamado loco.